El otro dia comentaba con mi buen amigo Edans en el descanso de las clases de ” Economia Global y proyectos 360 ” del Instituto de Empresa, que, aparte de lo bien que funciona la nueva Blackberry Storm que me he regalado a mi mismo para tener la mejor Blackberry de todo el Comité de Dirección de mi empresa ( no la tiene ni el Sr. Presidente ), las grandes diferencias que hay entre los sectores sindicalistas.
Los de UGT son todos papas y mamas con infulas de poder, proletarios metodicos que saben echar cuentas y en ocasiones ponerte en un brete. Los de CCOO son todos una panda de perroflautas con aires de revolucionario pero que no han visto un Excel en su puta vida y en cuanto les hablas de deflacion, de patrimonio neto o de fondo de maniobra se quedan con los ojos en blanco, y piensan que un ninja es un japones con bufanda que tira estrellitas afiladas. De la CNT no quiero ni hablar. Son carne de revistucha barata y de camisetas avinagradas para ir a reuniones punkis.
Pero en definitiva, hijos de puta todos. En menudo lio nos han querido meter y de menuda nos hemos librado. Resulta que despues de semanas y semanas de demagogia nos han enviado por sorpresa una inspección de Trabajo. Claro, con el inspector alli de cuerpo presente, no tuvimos más remedio que abrirles las puertas de barrotes de acero del sótano para que echaran un ojo a la sala de produccion, y lo que vieron allí, les impresionó muchísimo ( mi buen hacer como Director de Operaciones, claro )
Algunos llevaban cadenas, los de reciente incorporacion, para evitar el absentismo. Otros tenían los ojos inyectados en sangre debido a las jornadas de 20 horas al día, eso si, con descansos de 5 minutos cada 2 horas mirando a la pared para descansar la vista. Todos estaban pálidos por la falta de sol ( gran idea de nuestro departamento de riesgos laborales, para prevenir el creciente indice de cancer de piel ) y otros con caras cadavéricas con menos carne que una bicicleta.
Nos temíamos lo peor, hasta que uno de los inspectores hizo notar que era muy loable por nuestra parte que para tener a los trabajadores contentos les organizáramos fiestas de Halloween. Es lo que hace un buen manojo de papeles moraos en el bolsillo adecuado.
Al final les han dao por saco a los sindicatos y hemos quedado con los inspectores de trabajo en que la próxima inspección sea en Semana Santa para hacerles creer que lo de los latigazos es la celebración de la pasión de Cristo.
Además, para que no se quejen de que las cadenas y los cables de alta tension he contratado personalmente a un nuevo director de IT, de los que molan, de los que no se le caen los anillos por meterse debajo de las mesas a crimpar cables y de paso ver parruses…

Marcoantonio Robellon, nuestro nuevo director de IT
Soy lo mejorcito del negocio, que no?.





Comentarios recientes