Eso mismo fue lo primero que dije ayer por la tarde nada mas conectarme al skype para hablar con mi oficina de Peru.
Skype es una tecnologia que acabo de descubrir y que me ha servido para tirarme el pisto y montar en la oficina un sistema de videoconferencia solido, robusto, practico y gratis, y de paso, lo que se presupuesto en su dia para comunicaciones me lo quedo integro yo. Y no veas lo bien que se oye y que se ve !!!
Gracias otra vez a Tomi Donald, que de nuevo fuera de su jornada laboral, no para de lamerme el culo haciendome la pelota. Este buen hombre, haciendo uso de sus contactos en el lumpen de Mejico ( de donde sacamos a todos los teleoperadores vamos ) averiguo que nuestra relaciones publicas de Peru, la Flor de Huaraz, a la que contrate personalmente despues de que me demostrase su don de gentes y su buen hacer con la lengua era una suplantadora.
Parece ser que habia hecho correr la noticia de que nuestro flamante Responsable de Centro, el señor Carl, era en realidad otro impostor al que acusaba de pasar bolas de coca que se metia por el ojete. Al principio casi me lo creo pues los usos varios del ojete es uno de nuestros buques insignia a nivel corporativo, pero no, no era cierto.
La burrier era ella, toda una especialista en usar el poto ( lo se por experiencia propia ). Asi que ni corto ni perezoso les ordene poner la webcam en la sala de conferencias de la oficina de Lima para darme el gustazo de ver como la pateaban.
Ahora tendre que volver a Lima para buscar otra relaciones publicas, que se le va a hacer.
Veo que los polvos de talco le llegaron a ustéd por equivocación, eran para el señor Presidente. Provocan agresividad, pero siendo ustéd no se nota tanto.
eeh, uuh, una cosa señor Perignon,,, la verdad es que los polvos de talco del Señor Presidente me los quedé yo y lo que le di al Señor Parrish fueron unos trankimazines mezclados con un poco de yeso,,, me preguntaba si podría enviarme un par de sacos de 50 kilos de talco del suyo, que tengo el culito escocido ultimamente,,,
¡Ya le dije que dolía Pollard! Normalmente no permitimos que el invitado al Cír-culo de poder envíe a un “apoderado” en su lugar para pasar la “prueba de dolor” de iniciación, pero por Parrish hicimos la vista gorda.
tengo que decir que yo mismo me ofreci voluntariamente a pasar la prueba del dolor ya que por lo que me conto mi jefe, efectivamente, me iba a encontrar con una gorda, y parece ser que a el esas cosas ya le resbalan ( por lo dilatado que lo tiene )